lunes, 3 de agosto de 2015

Kenshin.

〔  るろうに剣心 ┊ Sᴇɢᴜɴᴅᴏ ᴠɪᴀᴊᴇ. 〕
           Japón - Corea。 | ₁₅₀₈₀₃
 
 
 Takeru Satoh de Saitama; Japón, 26 años, es amante del gran Kim JaeJoong de Corea del Sur; 30 años.
 La vida le traían un montón de sorpresas de las cuales a veces podía estar feliz y otras veces no, remarcando sus últimos años, los grandes giros y el gran salto a la fama que tuvo con la película eran sin duda cosas que le llevaban por el mejor camino. Y ahora podía disponer del dinero que quisiera para al menos pagarse un par de viajes a Corea idea y vuelta. El hecho de que haya terminado con las filmaciones de «El cocinero del emperador» y con «Bakuman» le daban la aprobación de pedirse al menos una semana de vacaciones; pero él abusó de la buena voluntad de su mánager, pidiéndole al menos unos quince días.
 
 Aunque podía llegar a parecer una exageración, tenía buenas razones para pedir esos quince días. Kenshin, como se apodaba, volvía a tener un giro extraordinario en su vida: JaeJoong tendría una hija. Y no, no era de él, sino que era el resultado de amor de una ex pareja que JaeJoong tuvo. Todavía no había nacido, estaba programado que naciera el 8 de Agosto, fecha que; por casualidad o no, marcaba el final del primer mes de relación de Takeru y JaeJoong.
 
 Era difícil de creer que un japonés del otro lado del mundo estuviera feliz por el nacimiento de una niña coreana, pero estaba ahí, sonriendo como idiota con todas las maletas preparadas; esperando a que el avión decidiera emprender el viaje. Era un viaje corto pero las ansias lograban que resultara eterno. Hasta le había comprado un par de prendas por si heredaba el mismo interés que tenía JaeJoong por Japón.
 
 La primera vez que viajó a Corea del Sur fue exclusivamente por promociones y para filmar Rurouni Kenshin, también había hecho alguna que otra presentación donde tuvo que memorizarse un par de frases en coreano. Lo recordaba muy bien, la situación, al final tuvo que sacar el papel con sus pequeños apuntes para poder decir todo lo que quería decir. Desde entonces, y desde que conoció a Jae, el idioma coreano llegaba a el primer ítem de las cosas que debía aprender en la vida, por más que su amante; al momento de hablar japonés, lo hacía como si fuera su lengua madre.
 
 Llegar a Corea hizo que su corazón se estremeciera, de pronto se sentía una hormiga en un mundo de gigantes. Pequeño e indefenso, juntó valor para ir por su equipaje. El día lo acompañaba con un sol de verano que deslumbraba, lo enceguecía. No había ni una sola nube, ni se atrevían a aparecer. Las aves cantaban felices de la vida y él necesitaba tomar un taxi al hotel más cercano.
 
 Pero antes le avisaría a JaeJoong.
         ⌠ SMS ┊ Jᴇᴊᴜɴɢ ⌡
    
   ¡Amor, amor, amor! “ヽ(´▽`)ノ” He llegado a Corea ya, ¿estás en casa descansando, verdad? Iré a un hotel a dejar las cosas♡, ¿deseas algo para comer en específico?

No hay comentarios:

Publicar un comentario